Aromaterapia para virus y bacterias

Aceites esenciales para el tratamiento de las infecciones víricas y bacterianas.

Los aceites esenciales son especialmente conocidos por sus propiedades anti-infecciosas. Hoy en día, contamos con un gran número de estudios científicos que avalan esta afirmación. Investigaciones realizadas principalmente en Francia, Inglaterra y Alemania, ponen de manifiesto la potencia antimicrobiana en la terapia realizada con aceites esenciales.
De hecho, la gran mayoría de los aceites esenciales son antibacterianos, antivirales y antifúngicos, por lo que los convierten en una herramienta muy eficaz a la hora de paliar una crisis, proporcionándonos salud holística, sistémica y de largo plazo.  

Efectos antibacterianos y antivirales de los aceites esenciales:
El poder antiviral de los aceites esenciales también se ha podido comprobar mediante diferentes estudios. Dependiendo de su concentración en el medio, pueden tener una acción bacteriostática, es decir que dificulta la reproducción de la cepa bacteriana, o bien una acción bactericida, provocando la destrucción de las bacterias. 

Si utilizamos una sinergia de tres o cuatro aceites esenciales juntos (respetando siempre las dosis recomendadas) obtendremos un efecto mucho más poderoso y sinérgico.

Un aceite esencial como el Árbol del té (Melaleuca alternifolia), con sus propiedades principales de alcohol terpénico: terpineno-1,4-ol, es muy poderoso contra los síntomas del virus de la gripe, como dolor de cabeza, garganta, congestión nasal y cefaleas. Si le sumamos las propiedades del Eucaliptos radiata (Eucalyptus radiata) o Ravintsara (Cinnamomum camphora) con sus propiedades principales de 1,8-cineol, conseguiremos mejorar rápidamente los síntomas.

Formas de usar los aceites antibacterianos:
La mejor forma de aplicar el aceite antibacteriano es mediante masajes en el pecho. Para realizar los masajes se debe de mezclar el aceite esencial antibacteriano a un máximo del 5% con un aceite vegetal, para evitar que irrite la piel. Dar masajes en el pecho suavemente para que se absorban todas las propiedades antibacterianas y reducir las infecciones en las vías respiratorias.
Una manera muy segura de iniciarnos en la utilización de los aceites esenciales es usarlos en el aire mediante difusores de aromaterapia.

Estos son algunos de los aceites esenciales que os recomiendo:
Romero (Rosmarinus officinalis) – Eucalipto (Eucalyptus radita) – Eucalipto (Eucalyptus globulus) – Niaouli (Melaleuca viridiflora) – Ravintsara (Cinnamomum camphora) – Árbol del Té (Melaleuca alternifolia) – Laurel noble (Laurus nobilis) – Albahaca (Ocimum basilicum) – Menta (Mentha piperita) – Tomillo común QT Tuyanol (Thymus vulgaris) – Canela de Ceilán hoja (Cinnamomum verum) – Palo de rosa (Aniba rosaeodora) –Jengibre (Zingiber officinale).

Consejo aromático: Uso tópico para el cuerpo. Los aceites esenciales puros, deben diluirse siempre en un aceite portador como el de Almendras dulces, antes de aplicarlos sobre la piel. Se recomienda leer en el apartado de Aromaterapia de mi blog, el artículo Consejos y Precauciones en la utilización de los aceites esenciales.

Mi objetivo es únicamente compartir con vosotros las propiedades y beneficios de la  Aromaterapia.  Esta información no pretende substituir la recomendación médica de tu  médico o profesional de la salud.

 

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